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Hay cierta música que suenan mejor a todo volumen, como una guitarra eléctrica. Es el caso del británico David Hicks.// //Some things are just better played loud, like an electric guitar.Such is also the case with the work of British designer David Hicks.

Su trabajo no es apto para tímidos. Sus proyectos rezuman una energía casi maníaca. Y sin embargo, apesar de toda su vitalidad óptica, sus habitaciones conservan una sensación de profundidad, de espaciosidad y una especie de armonía virtuosa. Normalmente cuando hablamos de armonía nos referimos a una especie de quietud, de estado de relax,  cuando todo encaja en su lugar. El trabajo de Hicks revela que en él hay mucho más.// //His work is not for the timid. , and his decors practically hum with manic energy. And yet, for all his optical vitality, his rooms still retain a sense of depth, space, and a kind of virtuosic harmony. Usually when we say harmony the implication is a kind of quietude, a relaxed state of being that happens when all fits into its place. Hicks’s work reveals that there’s so much more to it than that.

La firma que lleva su nombre se encuentra en Melbourne y atiende multitud de proyectos incluyendo residencial, comercial y contract, desde lo arquitectónico hasta lo decorativo. Con 14 años de experiencia a sus espaldas, su empresa se fundó en 2001, después de graduarse por la RMT con un Bachillerato Artístico especializado en Diseño Interior (con matrículas de honor), trabajó con firmas de prestigio y recibió el premio al diseñador del año en 1998.// //David’s namesake firm is based in Melbourne, Australia and caters to a multitude of design projects including residential, commercial and hospitality, from architectural to decorative. He has over 14 years of experience and formed his company in 2001, after graduating from RMIT with a Bachelor of Arts in Interior Design (with honours), working with well-known architectural and interior design firms, and receiving the Young Designer of Year award in 1998.

Hicks es conocido además por su prodigiosa habilidad para visualizar rápidamente un espacio. Es capaz de netrar en una habitación, encender un cigarrillo, y decidir en apenas diez minutos cuál sería la solución estética. Te puedes imaginar la dificultad para explicar cualquiera de sus diseños. A veces ha tenido que decir: “confía en mi, quedará excelente”.  Y lo consigue.// //Hicks was also known for his prodigious ability in the quick study. He could enter a room, light a cigarette, and decide within ten minutes what the aesthetic solution would be. You can imagine his difficulty in explaining the concept above. Eventually he’d just have to say, “trust me.” It’ll be brilliant. And he’d be right.

Hicks hace cosas así para los exteriores.// //Hicks takes it outside.

Él mezcla lo tradicional  con fantasías creadas por él; Una descripción que probablemente sería describir toda su obra. Lo que la historia ha martillado ocasionalmente  en algo atractivo y nuevo.// //Hicks mixes the traditional with whatever his fancy conjured;  History hammered into something beautiful and new.

Con un especial “ojo” para el detalle, e interesado por el espacio arquitectónico y lo decorativo, David ha desarrollado una sensibilidad única que aplica en todos sus proyectos. No hay dos proyectos iguales aunque todos lleven implícito el compromiso subyacente con la excelencia.// //With an eye for detail, interest in architectural space and the decorative, David has created a unique sensibility which he applies to all his projects. No two projects are the same yet all have an underlying commitment to excellence.

La carrera de Hicks saltó  gracias al éxito que obtuvo en el diseño de su propia casa en Londres. A partir de aquí su clientea fué creciendo hasta incluir al rey Fahd de Arabia Saudí, Helena Rubinstein y los Duques de Rutland entre otros. Su casamiento con Pamela Mountbatten cimentó un lugar para él entre la aristocracia inglesa y el resto es historia.// //Hicks career was jump started by the successful design of his own London home. From there his aristocratic and celebrity clientele grew to include King Fahd of Saudi Arabia, Helena Rubinstein, the Duchess of Rutland and many more. His marriage to Pamela Mountbatten in 1960 cemented his place within the English aristocracy and the rest  is history.

Ver más en: davidhicks.com